MONICA CASTRO
MARIANNA PARRAGA
EL UNIVERSAL
Decenas de choferes del transporte público que laboran
en Cabimas y Ciudad Ojeda, estado Zulia, cerraron por más
de tres horas la avenida Intercomunal en protesta por la falta
de gasolina que se ha observado en la región en los últimos
meses, el mal estado de las vías y la dilación por
parte de las autoridades gubernamentales de la autorización
para el aumento del pasaje.
La manifestación se escenificó a las 8 de la mañana
en el sector Punta Gorda, vía que conecta a los municipios
de la Costa Oriental del Lago y que es muy transitada, considerando
que alrededor de 50% de los trabajadores petroleros la utilizan
para llegar a sus puestos en la zona.
Los conductores amenazan con paralizar el servicio de manera
indefinida si el Gobierno municipal no les ofrece respuestas
concretas a sus exigencias. Además, aseguraron que
ya establecieron contacto con representantes de Enelco para
intentar solucionar los problemas que presenta el alumbrado
público y con la Dirección de Ingeniería
Municipal para solventar el mal estado de las calles.
Durante el día de ayer no se evidenciaron colas
de vehículos en la estaciones de gasolina de la Costa
Oriental. Sin embargo, en horas de la noche del domingo
la mayoría de los centros de expendio tuvo una demanda
importante y decenas de choferes de transporte público,
camiones y automóviles particulares se apostaron
por más de dos horas esperando ser surtidos.
Sin inventarios
Aunque el viceministro de Interior y Justicia
dijo la semana pasada en el Zulia que los dueños
de estaciones de servicio tienen un plan de sabotaje
que busca restringir el servicio y crear una situación
de crisis, la presidenta de la Federación Nacional
de Asociaciones de Empresarios de Hidrocarburos,
Norbis Peña, rechazó estas acusaciones.
Afirmó que debido a las constantes fallas
en el suministro de combustible desde las plantas
de llenado de Pdvsa hasta las estaciones, las
gasolineras _particularmente las del estado Zulia_
se han quedado sin reservas.
El agotamiento de los inventarios les ha impedido
así a los dueños de las estaciones
hacer frente a la inconsistencia en los despachos
y los está obligando a vender a los conductores
sólo la gasolina que reciben durante el
día. Una vez que se terminan las existencias,
estas gasolineras cierran sus puertas a la espera
de nuevas entregas de los llenaderos.
Peña explicó además que los
tanques deben conservar un mínimo de
2 mil a 3 mil litros de combustible para evitar
daños a las bombas sumergibles, pero
hasta ahora las estaciones no han podido almacenar
más de esos niveles, tal como lo exige
el Ministerio de Energía y Petróleo.
Sobre el mecanismo para hacer los pedidos
de gasolina y diesel a los llenaderos, y
que algunos actores del sector han señalado
como la causa de los persistentes focos
de escasez, Peña recordó que las
estaciones pasan sus requerimientos al mayorista
que los abandera con 24 horas de anticipación
y éste se comunica con la planta de
llenado y contrata el transporte necesario.
"Si no nos despachan las cantidades que
pedimos, la gasolina se agota. En el Zulia
la mayoría de las estaciones requiere
al menos una gandola diaria, pero no se
les está enviando esa cantidad",
dijo.
Se pudo conocer extraoficialmente que
el MEP insiste en que hay demasiadas
bombas en estados como Zulia y Táchira
y por ello no atiende toda la demanda.