Sofía._ Una tumba plenamente intacta de un soberano
tracio del siglo IV antes de Cristo, enterrado con una corona
de oro y un anillo de oro, muchos otros valiosos hallazgos,
y con dos caballos y un perro, ha sido encontrada por un grupo
de arqueólogos búlgaros, informó ayer la prensa.
El soberano, sepultado bajo un túmulo de ocho metros
de altura y noventa metros de diámetro, yacía con
una corona de hojas de oro sujetada a la cabeza con una cinta
de cuero y adornada con siete rosetas de oro, mientras que
en uno de los dedos llevaba mano un anillo de oro.
Además, en la tumba fue encontrada la indumentaria
completa del guerrero, fomada por un yelmo, rodilleras decoradas
con escenas de la mitología, varias lanzas y puntas
de flechas, entre otros objetos que llamaron poderosamente
la atención de los arqueólogos.
Fueron halladas también decenas de recipientes de
oro, plata, bronce y barro, así como los esqueletos
de dos caballos y un perro grande, de los que los arqueólogos
suponen que fueron los animales o mascotas favoritas del
soberano.
En Europa del este
La tumba que, según han informado los
investigadores a la agencia de noticias Efe, data
de principios o mediados del siglo IV antes de Cristo,
se encuentra cerca del poblado de Slatinitsa (este
de Bulgaria) y es el primero en el que la tumba
de un soberano tracio es encontrada intacta sin
ser saqueada por buscadores de tesoros y con la
totalidad de los atributos del difunto.
Los tracios, un pueblo indoeuropeo, habitaron
durante siglos parte de la península de los
Balcanes en lo que hoy es Bulgaria, Rumania, el
noroeste de Turquía y el noreste de Grecia,
entre el 4 mil a.C y el siglo VIII de nuestra
era, cuando fueron asimilados por los invasores
eslavos.
En octubre del año pasado un grupo de
arqueólogos hizo un hallazgo similar en
Shipka, 193 kilómetros al este de Sofía.
Lo que sucede es que decenas de montículos
tracios están diseminados por la región,
que los arqueólogos llaman "el valle búlgaro
de los reyes", en alusión al Valle de los
Reyes en Egipto.