La anarquía que se vive actualmente en 300 localidades
francesas, fue desatada por la muerte accidental de dos jóvenes
de origen malí y tunecino, que se creían perseguidos
por la policía el pasado 27 de octubre. En las
barriadas pobres de París, se han generado manifestaciones
violentas que se han extendido por todo el país
y llevó al Gobierno a decretar el martes el estado
de emergencia en las zonas afectadas.
Decenas de jóvenes han incendiado edificios públicos,
autobuses, comercios, una mezquita y 6.600 vehículos
en las regiones de Montfermeil, Clichy-sous-Bois, Toulouse
(sur), Burdeos (suroeste) y alrededores de París, entre
otras.
En las trece noches de violencia, han sido detenidas 1.800
personas, la mayoría de origen magrebí y africano.
De ellas 106 ya han sido condenadas a penas de cárcel.
En el sureste de Francia, la red de transportes públicos
de Lyon quedó cerrada después del lanzamiento de
un cóctel Molotov a una estación de trenes.
Hasta los momentos el saldo de fallecidos es de una persona
que fue víctima de una fuerte paliza propinada por un
joven encolerizado en la región de Stains, en la periferia
norte de París.
Las autoridades han calificado los hechos como la peor revuelta
que conoce Francia en los últimos cuarenta años.
Montaje: Valentina Rodríguez
/ Gabriela Zapata
Fotos: Efe, AP